PA HABERNOS MATAO¡¡¡
Eran las nueve da la noche.
Yo había quedado con un matrimonio de amigos para cenar e iba caminando confiadamente y muy animado.Hacia mucho que no salía por mi pueblo y que no veia a estos amigos.
Pero las cosas pueden torcerse a cada instante.
Pasé a al lado de un clio rojo parado en mitad de la calle y observé a la dueña del coche preguntar algo a un chaval medio vecino mio, pero pasé de largo, hasta que oí a este chico gritar mi nombre.
Me volví y fui hacia ellos.
_¿Bajas para el pueblo?-me preguntó el chico.(Debo aclarar que mi pueblo está dividido por un puente.Yo vivo en la parte de "arriba".)
_Sí.
Entonces la mujer, mayor, con gafas, aspecto desvalido y de estar totalmente perdida, interviene.
_Ay...es que estoy buscando Cadima, que trabaja allí mi hijo y tengo que llevarle las llaves-dijo en tono lastimero.
En cualquier otra circustancia me habría escaqueado, pero me sentía una buena persona.Cadima, por cierto, es el almacén de distribución de cocacola que hay en mi pueblo.Está en el otro extremo dedonde nos encontrabamos.Es decir, no hay nada más lejos que mi barrio y Cadima, y dar explicaciones me parecía imposible.
-Bueno, pues me subo al coche con usted, la indico el camino y ya está.
Mi vecino se largó y yo subí al clio.
La mujer me lo agradeció como si la hubiera confirmado que sí, que la donaba mi riñón esa misma noche.
Y entonces arrancó.
O algo asi.
El motor se revolucionó y yop sentí que algo iba mal.Debo aclarar que desde hace 6 años que tengo carnet de conducir no habré hercho ni 50 kilometros conduciendo...pero sé como se hace.Aquella mujer no.
Nos incorporamos a la carretera desde un cruce, y antes de llegar al puente hay que hacer una rotonda.Teniamos prioridad, pero ese concepto no parecía significar nada para esa buena mujer, que empezó a reducir la velocidad ante la mirada estupefacta de un conductor que había parado en un ceda el paso...para cedernos el paso a nosotros.
-Tire, tire, que tiene usted prioridad-le dije.
Si la hubiera de hablado de metafísica de hegel o de la teoria de la relatividad de einstein me habria entendido lo mismo.
Al final entramos en la rotonda,nos encaminamos al puente(de dos direcciones, evidentemente)y entonces la mujer me hace la pregunta que uno no espera escuchar jamás un un coche.
_¿Voy por la derecha, no?
El tiempo se detuve y experimenté una sensación de hiperrealidad.Aquello me estaba pasando a mi.Era real.
_¿Cómo?
La mujer no contestó.Agarraba el volante como si tuvier miedo de que se fuera a caer.Yo tragué saliva.Creo que fue sartre el que dijo que el infierno son los otros.No es cierto.El infierno era esa señora.
Y entonces llegamos al semáforo que hay en la calle mayor.
_Vaya frenando que está en rojo_le advertí...pensando si no sería también daltónica.
Frenó...casi en medio de la carretera, dificultando el paso de los coches que venían por dirección contraria, que se nos quedaban mirando con cara de enfado.Yo solo podía desear que no me viera ningún conocido.Para aligerar la tensión le pregunté si hacia mucho que no conducía.
_Conduzco por el huerto para llevar a mi marido que tiene alzheimer....
Pensamiento cruel, lo admito;"¿no será al contrario?"
_..pero nunca por sitios tan grandes.
Grande¡¡¡Mi pueblo¡¡¡
Os preguntareis porque no me bajé ahi mismo.Yo también.
El semáforo se puso en verde, arrancó dando trompicones y seguimos nuestra ruta suicida.
Entonces teniamos que girar a la derecha.
_De el intermitente y metase por la siguiente a la derecha.
Lo hizo.Pero tomo la curva como si estuvieramos en un circuirto de fórmula uno....metiendose en el carril contrario.
Que no viniera nadie en ese momento es un milagro.
Yo ya empecé a acordarme de la madre de la señora.
Llegamos cerca de donde está cadima...pero yo no tengo ni idea de por donde se entra.
_Mire, es por aquí, pero no puedo ayudarla, pregunte a alguien.
Dicho y hecho,paró el coche y al primer coche que se acercó a nosotros le empezó a pitar como una autentica psicópata.
El del coche frenó presumiblemente acojonado y yo me bajé muerto de verguenza a dar explicaciones.
Elconductortampocosabíacomoentrar en Cadima.
La mujer me miró con cara de cordero degollado...y supe que estaba esperando a que me subiera de nuevo en el coche, porque estaba claro que ni sabía llegar a cadima...ni volver por donde habiamos venido.
Pero pensé.
"Tengo 30 años.Me quedan muchas cosas por hacer.Por ejemplo;
_No morir en un coche con una mujer de más de 60 años.
Suficiente argumento"
_Mire señora, me están esperando, busque ayuda porque yo tengo que irme.Lo siento.
La señora estaba en estado de shock.
Daba pena.
Y yo tengo sentimientos, valores, principios.Como no llegar tarde a una cita.
Asi que me largué.
Sin remordimientos, sin mirar atrás, contento de estar vivo.
Disfruté de la cena y de la conversación como un condenado a muerte al que han indultado y me bebí media botella de Carramimbre a la salud de esa señora.
Por cierto, si alguna vez os encontrais con una mujer mayor en un clio rojo que os pide ayuda porque no sabe volver a casa....huid.
Esto no es una leyenda urbana.
Es posible que lleve vagando por nuestras carreteras desde el viernes, sin rumbo...esperando al próximo incauto.
PD;Si hubier pasado algo...que hubiera pensado la gente, mi familia y amigos,cuando les contaran que mi cuerpo había aparecido a las afueras del pueblo en un cochecon una anciana tras chocar contra una pared?Pasaría a la pequeña historia de mi pueblo como un pervertido?Se explicaría por fin mucha gente por que no tengo novia?



tonycaravela dijo
por esta razon aun no me saco el carnet, porque seria igual que la señora
5 Marzo 2007 | 02:16 PM