unas líneas para ella.
Debo escribir esto por una razón.Hasta que no lo haga no podré escribir de ningún otro tema.Porque si esto es entre otras cosas una especie de cuaderno de bitácora o de diario íntimo al que volveré algún día para saber que pasaba en mi vida en estos días,me debo estas líneas a mí mismo.
El fin de semana pasado ella estuvo en C.
Llegó el jueves por la noche y se marchó el domingo por la tarde.
Imaginad que concentrais una vida en apenas ese intervalo de tiempo.
Que descubres cosas.
Que te descubres a ti mismo.
Que cada hora tiene algo nuevo.
Fue divertido,fue intenso,fue especial.
Yo siempre he sido un defensor del espacio personal,siempre yo,yo,yo,yo....un egocéntrico,un solitario vocacional,siempre en guardia ante posibles invasiones.
Y sin embargo,este fin de semana,otra vez como tantasdesde hace unos dos meses,todo volvió a saltar por los aires.
Nadie sabe nada.
La recuerdo,caminando a mi lado a veces en silencio,subiendo por un bosque de tejos en el valle de Tosande,en el piso ajetreada de aquí para allá,desplegando una ternura,una....bondad,que me abruma,que me sigue abrumando.
Hubo ratos en que la hice enfadar y en que me hizo enfadar.
Hubo conversaciones interminables y silencios cómplices.
Me pareció increiblemente hermosa.
Y ahora sé varias cosas.
Mi piso es ya nuestro piso.
Y cuando esta semana he ido a pasear alguna tarde ella ha venido conmigo en la distancia.
Una de estas tardesvi atardecer en las montañas.
Soplaba un viento frio,yo iba escuchando música en el mp4,una vacas pastaban ajenas a todo y el cielo estaba cubierto de nubes oscuras.La eché de menos.Me sentí afortunado.Todo es muy frágil en esta vida,eso nunca se me olvida.Pero del 11 al 14 de octubre del 2007 me pareció que todo el universo se había puesto de acuerdo para que,sencillamente,ella y yo estuvieramos bien.
Nada más,sin grandes palabras ni expectativas.
Estuvimos muy bien.
El mundo volvió a ser un lugar en el que merece la pena estar.
Si lees esto,gracias.
Te agradeceré esos días mientras viva.




Naila dijo
Shhhhhhhh... es un regalo mutuo cariño. Es verdad, fueron unos días estupendos. Muy intensos. Hiciste que me viera en el espejo, jejeje. Habrá muchos más. Yo tampoco puedo callarme hoy la suerte de tenerte cerca y me apetece que los amigos que nos conocieron por aquí lo compartan con nosotros. Seguro que muchos además de sorprendidos se alegran. Pero shhhhhhhhh... no queremos que huyan por empalago.
19 Octubre 2007 | 10:35 AM