mi nombre es harvey milk
¿Por qué nos gustan tanto los Estados Unidos?¿Por qué algunos amamos su cultura y nos sentimos parte de ella?Quizá porque ningún otro país ha sabido construir una mitología propia casi en tiempo real, y además una mitología de alcance universal,popular y emocional e intelectualmente
asequible para todos. En el fondo Estados Unidos tiene lo mejor y lo peor, lo sublime y lo ridículo,
la gloria y la miseria.Y de esos yacimientos de mitología extraen oro.
Una muestra de lo que hablo es esta película, casi una especie de hagiografía laica que convierte a su irresistible protagonista en un heroe trágico y al mismo tiempo amable y encantador.
Interpretado por un Sean Penn en estado de gracia, Harvey Milk es uno de esos personajes que solo parecen posibles en América, así que en el fondo "Mi nombre es Harvey Milk" no deja de ser otra oda al sueño americano(quizá el mitomotor más poderoso de los últimos tiempos,y de esto de mitomotores el que entiende es mi amigo miguelón, así que si estás leyendo esto ya me dirás si estás de acuerdo) vestida con el ropaje del liberalismo americano.Y eso para americanófilos como yo, funciona.Porque la película derrocha su carisma,no oculta sus simaptías por ese grupo de militantes gays en lucha contra los siniestros grupos de presión conservadores, y además nos ofrece una lección sobre como una minoría juega sus cartas para convertirse en grupo de presión. Tal vez se pueda reprochar que la peli no entre a fondo con algunos de los temas apuntados en algunos momentos, como el riesgo de caer en la endogamia autodefensiva o la posibilidad de que Milk acabara siendo parte del sistema(el tio no deja de ser un maquiavélico en toda regla)o el debate sobre los límites de la intiimidad o hasta que punto la militancia debe estar por encima de ese derecho.
Pero da igual.Esa hubiera sido otra pelicula, y "Mi nombre es Harvey MIlk" es un cuento
moralizante con final feliz aunque no lo parezca, otra epopeya americana de heroes trágicos y trágicos villanos(magnífico el personaje de Dan White,gracias a un Josh Brolin que sabe dotar de humanidad y trasfondo al malo de la función).
Y otra coas curiosa; no deja de ser revelador que el discurso que defienden los grupos cristianos
de la peli, comandados por la siniestra fascista de sonrisa angelica Anita Bryan, sea el mismo que 30 años después siguen utilizando los beatos,meapilas, defensores de la familia y guardianes del significado sacrosanto del término "familia" en nuestro país.Lo que ha cambiado es que gracias entre otros a Harvey Milk y muchos como él, hoy en día los homófobos tienen que disimular un poco y esconder su odio bajo palabras amables y demás zarandajas psicológicas y morales.
Ya sabeis que creo en el derecho a meterse con todo el mundo, y el día que esté mal visto hacer chistes sobre mariquitas estaremos en un serio problema, pero no lo dudeis,mejor una loca en una carroza dando el espéctaculo que un cura dando una misa en la plaza de Colón.
En fin, que me ha gustado mucho esta peli, que los gays que salen son muy majos y que sigo
creyendo más que nunca en el sueño amerciano.
UN abrazo a todos...pero que corra el aire.


tonycaravela dijo
muchas ganas que tengo de verla, pero me temo que la economia me impidira ir al cine en varios meses, menos mal que dios (chuck norris) invento internet.
15 Enero 2009 | 12:26 PM