alejandro agag.
Lo que hay que hacer para comer.Para comer sin trabajar, me refiero.
Por ahora el número uno en sacrificio es Marichalar, capaz de casarse con la infanta Elena con tal de no dar palo al agua. Cualquiera sufriría secuelas por eso, y no hay más que ver como ha quedado el hombre.Y encima va ella y le deja.Como son los Borbones.
Otro ejemplo es el excelso Alejandro Agag,repelente niño pijo de derechas que en sus ansias de medrar hizo de tripas corazón y se unió en santo y escurialense matrimonio con la hija de Aznar, en uno de los espectáculos más lamentables del nacionalcatolicismo español pepero.
Del Escorial al yate de Flavio Briatore pasando por la cama de la hija de Aznar. ¿Alguien duda de los ferreos valores conservadores?
Pero amigos, la vida te da sorpresas y poco a poco esa boda se está convirtiendo en un desfile de sospechosos,trincones y demás gente de derechas de toda la vida.Correa y compañía, ya sabeis,con su pinta de secundario de peli de gansters, acompañado de su esposa con aspecto de lumi venida a más o de felatriz con chalet en la playa y descapotable nuevo.
Qué días aquellos. Cuanta mierda escondida en los trajes de marca.
Y lo que tiene la mierda es que acaba salpicando a todos, y Alejandro Agag empieza a oler mal.
Sin embargo, estos cachorros neoliberales se creen a salvo de todo, y el bueno de Alejandrito, cuando le preguntan por sus relaciones con implicados en la trama de corrupción de Correa and Cia, se nos pone gracioso.
¿Qué es alguien sin gracia poniendose gracioso?Un gilipollas.Pero ojo, yo no he dicho que Agacito no tenga gracia.Eso lo habeis pensado vosotros. El caso es que Alejandro esboza una sonrisa bovina y dice que tiene una repentina amnesia.De la que se cura con un par de hostias a tiempo en comisaría, pero en fin, que vivimos en un estado de derecho y eso no se pueden decir.
Veremos lo que pasa. ¿Acabará la hija de Aznar visitando a su marido en la trena a compartir un bis a bis mientras Ana Botella la espera fuera?Pero sin condón, ojo,que aqui somos todos muy católicos.
De verdad¿este país es serio?
Madeleine De Cubas dijo
Ja, ja, ja, no tengo ni idea de quién será el Alejandro Agag, pero sí "conozco" a Marichalar, y juzgando por ahí, me temo que llevas razón en lo que dices. Es increíble a lo que se prestan ciertas personas con tal de no trabajar. Sin embargo, les admiro las agallas, porque hay que ser muy "patriota" o quizá muy servil o muy "vendido" para empujarse ciertos bodrios. Y eso se ve no solamente en la "nobleza". Y después la gente se queja. Un saludo.
27 Marzo 2009 | 06:23 PM