un monseñor valenciano y mel gibson.
Tengo que avisar a mis padres ahora mismo.Resulta que, en un acto de masoquismo comparable a leer los jeves el suplemento católico Alfa y Omega en ABC, he estado echando un vistazo a diarioya.es en un intento vano por acabar de entender si los que lo hacen van en serio,en broma o escriben bajo los efectos de alguna droga alucinógena.
La cuestión es que dedican un amplio espacio a un tal Monseñor Oro o algo así, que por lo visto ha estrenado curre en Valencia y ha dado un discurso iluminador.Según este alma cándida,sin confianza en Dios y en Cristo la familia no puede sobrevivir.Y claro,en mi casa no se han enterado.Salvo que me equivoque poquita confianza en Cristo tenemos, pero hasta hoy mi familia ha ido tirando.Hay días en que hasta nos queremos.Anda que si resulta que la fe en Cristo no vale para nada en esto de la familia...
Que se lo pregunten al gran Mel Gibson,católico preconciliar de rollo duro(misas en latín y cosas así) que se enfrenta al divorcio más caro de la historia del mundo del espectáculo porque por lo visto una tia buenaza de 24 añitos ha resultado tener más poder que Cristo y Dios juntos,y tras 28 años de matrimonio y un montón de hijos la santa esposa de Mel ha acabado hasta los ovarios de que Mel predique pero no de trigo(traducido al lenguaje secular,que no pare de dar el coñazo con Dios y los dogmas católicos y luego se le olvide la Biblia ante la divina visión de su amiguita tal y como Dios la trajo al mundo).Ay....moral pública,vicios privados.Pero tranquilos,si hay pasta de por medio no hay sacramento que la Iglesia Católica SA no pueda romper.Y eso que por lo visto para el tontaina del Monseñor valenciano la cuasa del divorcio es la esclerocardia o algo así; es decir, la dureza del corazón.Me temo,monseñor, que lo que a Mel se le ponía duro últmamente con la modelo rusa no era el corazón.
Y os preguntareis a que vienen esta sarta de tonterías.Pues nada,a ver si monseñor deja de tocar los huevos a todas las familias que viven en armonía o lo intentan sin recurrir a espíritus.resucitados o entidades extraterrestres.
Y ánimo Mel, nos caes muy bien.Y ahora confiesa pillín....todo ese rollo de catolicismo ultra no te lo creías ni tú, eh?Disfruta de la rusa, que a lo mejor no existe el cielo y a ver donde vas luego a reclamar.
Madeleine De Cubas dijo
A ver Ignatus: Yo no sé quién será monseñor Oro, pero esta alma "cándida" je, te dice más bien que el mundo NO hubiera podido llegar hasta aquí sin la familia y sin Dios, que no es otro que el mismo Amor. Y no importa como quieras llamarlo, Cristo, Alá o como sea, pero no seríamos lo que somos si no hubiéramos tenido un hogar y el amor y la guía de unos padres y unos códigos morales. La familia es la célula de la sociedad y negarlo sería necedad.
Sabes cuánto me gusta Mel Gibson, pero él y su catolicismo afiebrado me resultan lo mismo que a ti, una tremenda farsa. Su sadomasoquista película no obedeció a ninguna confesión profunda de fe, sino a su ojo de comerciante, que vio una buena oportunidad de hacer mucho dinero con ella. Y lo más irónico y gracioso es que los judíos dueños de teatros en donde se exhibía la película también hicieron su Agosto junto con el buen Mel. La humanidad ha sido y sigue siendo una cucaracha, y a la voz de dinero pocos se salvan, querido Ignatus. Un abrazo.
24 Abril 2009 | 04:33 AM