Abraham Lincoln.
Decir de antemano que ésta no es una biografía minuciosa ni históricamente demasiado ambiciosa, pero como acercamiento a la figura legendaria de Abraham Lincoln no está nada mal.Me refiero a la biografía escrita por Isaac Montero y publicada hace tiempo en la Biblioteca ABC en su colección "protagonistas de la historia".Me la encontré en la biblioteca del instituto y me alegro de haberla leído.
Ya sabéis lo que podéis encontrar, la forja de un hombre hecho a sí mismo, la grandeza y las miserias de un país que era en esencia un experimento, una época donde todavía era posible la épica pero que muchas veces escondía demasiadas contradicciones tras su espléndida fachada.
Estados Unidos. Pioneros, héroes,mansiones sureñas.Esclavos,indignidad,intereses.
Y en medio de este paisaje, la personalidad única del viejo Abe Lincoln, que desde la miseria y a base de una formación autodidacta y un sentido de la integridad invulnerable llegó a ocupar un lugar preminente en la historia contemporánea. Su época como abogado itinerante es fantástica; listo, marrullero,decente,prágmatico.
Héroe trágico.
Sic semper tyrannis. Así siempre a los tiranos,gritó su asesino. Todo muy shakesperiano.Pero la historia ha dictaminado,y en eso insiste esta biografía, que la mano que apretó el gatillo fue sudista pero que la planificación fue del norte. Si la guerra de secesión americana fue ante todo una lucha entre el norte industrial y el sur agrícola, las intenciones de Lincoln tras la guerra, reflejadas en su discurso de Gettysburg, son demasiado radicales para los industriales del norte que una vez asegurada su preminencia y la abundancia de mano de obra industrial liberada de la esclavitud, no quieren que el viejo leñador llegue demasiado lejos.
Asesinato político. Todo tiene que cambiar para que todo siga igual, como bien sabía lampedusa en esa obra de arte de "El gatopardo". Los parecidos por cierto con la unificación de Italia no son superficiales.Al final, oligarquía del norte y aristocracia del sur llegan a un acuerdo. El poder nunca cambia de manos.
Pero la figura de Lincoln permanecerá.Por su grandeza contradictoria. Porque mientras en España por ejemplo soportabamos a isabel II en Estados Unidos el hijo de un pobre leñador dirigía el destino de su pais.
Mitología americana. La gran comedia humana. Inagotable e irresistible.
A ver si Spielberg rueda de una vez su peli sobre Lincoln.

Madeleine De Cubas dijo
A ver si Spielberg la rueda, querido Ignatus, y a ver qué dice sobre la grandeza contradictoria de Abraham Lincoln. Supongo que sabes que entre las cosas curiosas que dicen de él, está aquélla que afirma que aunque le dio la libertad a los esclavos negros, algo tenía de racista. Y es que históricamente nadie se escapa a las contradicciones. Supongo que también sabes que Lincoln pertenecía al partido Republicano de entonces, y el sur racista era ferozmente demócrata. Fueron pues los demócratas a la cabeza de Andrew Johnson quienes en 1866 vetaron la Ley de Derechos Civiles que le garantizaba a los negros los mismos derechos que a los blancos para escribir contratos, la protección de sus propiedades y su vida, y que las leyes penales se aplicaran a blancos y negros por igual. Increíblemente, también fue en el sur demócrata adonde surgió el Kukluxkan (KKK) como reacción al derecho de voto que el Norte quería darle a los negros.
Por éso es que a mí ya nada me asombra, y por éso es tan interesante leer la historia de los pueblos..., pero claro, es que la historia también depende de quién la cuenta. A saber dónde está la verdad. Aunque a veces hay cosas alucinantes que uno descubre. Abrazos.
10 Junio 2009 | 07:53 PM