el fuego
Toda la vida defendiendo a Katehrine Neville como modelo de autora de best sellers de calidad literaria(El círculo mágico y sobre todo la extraordinaria"El ocho"), alejada tanto de la pedantería de Umberto Eco(que sí,Umberto, que ya sabemos que eres muy listo y muy pesado) como de la ligereza y pereza literaria de Dan Brown o de las últimas novelas del añorado MIchael Crichton.
Pues bien, ahora va Katherine y me hace esto.
No es justo.
Los que hayais leido y disfrutado "El ocho" recordareis la diabólica habilidad de Neville para las tramas paralelas, para encontrar conexiones en la historia que hacía de esa ficción algo verosimil y al mismo tiempo folletinesco y adictivo, un ejemplo del placer de la narración, una pequeña gran obra maestra de la literatura de consumo popular con calidad. Yo recuerdo su lectura como una experiencia fantástica, un viaje, una aventura.
Por eso cuando el año pasado supe que se iba a publicar la secuela, confie en Katehrine. No podía, sencillamente no podía, haber vuelto a esa historia y a esos pesonajes si de verdad no estaba segura de que el resultado merecería la pena.
Bien, pues no lo merece.No sólo eso."El fuego" es una operación de marketing, una secuela innecesaria que actua como irrespetuoso eco y frivolización de "El ocho", que arroja demasiadas sombras sobre el talento de Katherine Neville y que nos lleva a la conclusión de que fuera lo que fuera lo que esta escritora tenía, lo ha perdido.
Novela que pierde fuelle a cada página, que acaba cayendo en lo accesorio, que no cuenta nada, que hace deambular a sus personajes por cientos de páginas lastradas por la falta de una historia de verdad, cuyos pasajes históricos, aunque a veces interesantes(la parte de Lord Byron, las claves masónicas de la historia de Estados Unidos o la aparción como estrella invitada del gran Talleyrand)acaban siendo prescindibles, algo que en "El ocho" no pasaba.
Y lo peor de todo, es que Neville se ha terminado de feminizar. Si ya en sus novelas anteriores se la veía el plumero de una cierta tendencia al romanticismo de novela de aeropuerto, aquí directamente se desmelena con una risible historia de amor con supuestos aires de trascendencia entre la protagonista y un improbable cruce entre un top model y un maestro del ajedrez que acaban queriendose mucho y diciendo muchas tonterías.
Y al final uno termina el libro entre el sopor y la indignación. No es que "El fuego" sea una mala novela, lo cual no es grave, es que es un terrible oportunidad perdida de haber continuado con la peculiar mitología de "El ocho", libro que nunca me cansaré de recomendar. Y además, llega un momento en que no entendí nada de lo que Katherine me quiere contar,si es que la novela cuenta algo.
Una comparación para enfermos;¿alguien recuerda la descarada secuela de "las colinas tienen ojos" perpetrada por el mismo Wes Craven?En esa segunda parte el bueno de Craven se limitaba a explotar el carisma de los malos de la primera mientras rellenaba el metraje con continuos flash backs de la primera parte, en una de las operaciones comerciales más lamentables del cine de terror reciente, solo a la altura de comedias bochornosas como "Princesas" de León de Aranoa. Pues algo parecido hace Katherine Neville en "El fuego"; saca a pasear a los personajes de "El ocho" mientras explica la historia del ajedrez de Montglane una cincuenta veces y repite las anécdotas del primer libro hasta conseguir que nos acordemos de su madre.
Pues eso, que hay muchos libros que leer.
Abstenerse fans de "El ocho".
No digais que no os avisé.
tonycaravela dijo
tio pasate por mi blog de cine, y mira la pelicula que te recomende, y la novela que se baso la pelicula que tambien te la recomiendo, acabo de terminarla, se llama Dejame entrar, creo que te gustara.
19 Agosto 2009 | 12:43 PM