anticristo.
Todavía no sé si Anticristo es una soberana memez o una poderosa muestra de transgresión.
Tal vez sea las dos cosas.
Varias cosas están claras:
-La reacción de la mayor parte de la crítica internacional en el festival de Cannes demostró que en esto del cine todavía manda una concepción reaccionaria, conservadora y timoratamente progresista. Que a estas alturas los guardianes de la moral se lleven las manos a la cabeza por la representación explícita de la violencia me deja sin argumentos. Me parece reiterativo tener que defender la libertad de expresión otra vez, incluso la libertad del señor Lars Von Trier para poner en imágenes sus sesiones de onanimos intelectual.
- En unos tiempos donde la mayoría de las pelis te acaban dejando indiferente, es bueno que haya films como Anticristo, capaces de incomodar, indignar o repeler. Y sobre todo en una cultura en la que predomina el humanismo de garrafón, el buenrrollismo y la pornografía sentimental, es necesario que cineastas con un par de huevos se atrevan a meter el dedo en la llaga y bucear en las aguas a veces fecales del alma humana.
Dicho esto, Anticristo es un coñazo, una peli fascinante, un ladrillo de insoportable pedantería, una lección de cine, una tomadura de pelo, una peli de innumerables lecturas con un discurso entre la misoginia y una teología perversa y al mismo tiempo un ejercicio de vacuidad y retórica con intenciones de epatar a quienes se dejan epatar por todo.
Pues eso, que no la recomiendo a nadie mientras os digo que no deberiais perderosla. O al revés.
Y sí, hay alguna escena muy pero que muy fuerte.
Pero por si acaso algún alma candida aun no lo sabe, el cine es de mentirijillas.
Tesi dijo
Es una tosta bastante seria.
30 Agosto 2009 | 11:56 AM