wanted
No soy demasiado aficionado a los cómics, pero el señuelo de Wanted era irresistible. El Watchmen de los supervillanos.
Lo malo es que no hay que mencionar el nombre de Alan Moore en vano, ni de su sacrosanta obra maestra.
Porque Wanted, con guión de Mark Millar y geniales ilustraciones de J.G Jones, no está nada mal, pero se queda a años luz de la grandeza de Watchmen.
Dejando de lado esa pequeña decepción,¿que nos da esta novela gráfica?
Violencia gratuita, tacos, volunta de agredir y molestar, mala leche y chorradas por un tubo.
Y un villano hecho con los excrementos de las 666 peores personas de la historia de la humanidad.Y otro que piensa, literalmente, con la polla.En serio.
Y eso, en estos amenzadores tiempos de censura progresista, ya es mucho.
El problema es que no es suficiente.
Vale que hay frases lapidarias fantásticas, y que el intento de crear una mitología propia tiene mérito, y que las bromas macabras a costa del personaje de Superman son geniales, pero al final, detrás de los tiros, la sangre, las palabrotas y la chulería, uno nota que Wanted es un pompa de jabón, reluciente pero vacía.
Tal vez porque a su guionista le viene grande el nihilismo que intenta desprender la historia, tal vez porque Alana Moore hubiera hecho una obra maestra inolvidable en lugar de un entretenimiento inofensivo(por mucho que la publicidad diga que las dos páginas finales de Wanted sean una agresión moral para el lector, creedme que no es para tanto).
Aún así, hay que reivindicar este cómic y olvidar la estúpida adaptación cinematográfica.
Porque divertirse mola.
Para además pensar, tenemos a Alan Moore.