el pintor de batallas
En otros tiempos fui revertiano. Libros como la Tabla de Flandes, el Club Dumas, El maestro de Esgrima o La piel del tambor(qué gran personaje Lorenzo Quart¡) producían en mí una de las mejores sensaciones del mundo; el placer de la lectura.
Pero me desencanté. Tal vez porque La Carta esférica me pareció un coñazo y no me atrapó el primer libro del Capitá Alatriste.Para empeorar las cosas el bueno de Arturo firmó el guión de una de las pelis más disparatadas e involuntariamente cómicas de la historia del cine, "Gitano".Y además puso a parir a Umbral en un artículo.En fin, se juntaron muchas cosas.
Aún así,nunca se sabe. Con cierto ánimo de reconciliacìón, la semana pasada cogí en la biblioteca "El pintor de batallas".
Y....
No he recuperado al Reverte que me gustaba, pero he recuperado a un escritor cojonudo.
El problema de esta novela es que es excesivamente revertiana. Sus personajes principales parecen ser conscientes de estar en una novela de Pérez Reverte, y eso pesa como una losa.
En la introducción de "El umbral de la noche" de su majestad Stephen King se hablaba de un tipo de escritores que parecen estar diciendo "hola mamá, mira qué bien escribo¡" cada página. Aquí no es que Reverte salude; es que posa mirando a la cámara.
Y eso se agudiza en el improbable personaje de Olvido Ferrara, tan pero tan interesante, atractiva, culta, aventurera, inteligente, guapa, ingeniosa, aventurera, misteriosa, con una biografía tan pero que tan espectacular(vamos, que se codeaba con artistas como pedro por su casa, como una versión femenina del plasta de Miguel Bosé). O sea, una tia buena que ha sido modelo, es erudita en arte, dice frases filosóficas como si respirarara y que se va a la guerra en una especie de búsqueda existencial psuedo pija. A Olvido, en definitiva, ni te la crees ni la soportas.
Por lo demás, el libro está lleno de momentos extraordinarios, pero cansa un poco la insistencia de Reverte en contarnos su cruda y pesimista visión del ser humano y de recordarnos que él ha visto muchas guerras y que los demás no y que por eso no tenemos ni puta idea de la naturaleza humana.
A pesar de tantos peros, creo que hay suficientes cosas que hacen que este libro merezca la pena, pero sigo echando de menos al Pérez Reverte cuya máxima ambición no era pontificar pedantemente sobre el arte, la historia o el destino(aquí los personajes tienen discusiones metafísicas cada dos por tres) sino contarnos historias entretenidas y apasionantes.
Cuando en definitiva Reverte quería ser un buen novelista y no proclamar a los cuatro vientos, como hace en "El pintor de batallas" que también es un buen escritor.
No sé si me explico.
Pero en fin, leed a Reverte.
Merece la pena.


ruedademolino dijo
He leído todas las que mencionas... y algunas más que no mencionas. Por esta vez y sin que sirva de precedente coincido plenamente contigo en lo que se refiere a Reverte.
Pero, ¿ Sabes qué ?, algo parecido he obrvado en otros escritores que, como él, por agotamiento, por endiosamiento... o porque los euros les lastra la pluma, sea por lo que sea - sin dejar de ser magníficos escritores - van perdiendo la "chispa" el duende o el atractivo que tenían en sus primeras novelas.
En este momento me vienen a la memoria Fréderick Forsyth y John Grisham.
De todas formas a mí personalmente, lo que menos me ha gustado de Arturo Pérez y desde siempre, es (no se muy bien como explicarlo), la "chulería" el ramalazo "antisistema" o llámalo la "excesiva importancia" que da a traficantes, chulos y demás fauna dando la impresión de que son los "buenos" Es decir; que, como el caso de Teresa Mendoza en "La Reina del Sur" no se limita a retratar el personaje... parece querer "endiosarlos".
Bueno, en realidad es un poco lo que hace consigo mismo en todos sus escritos, por ejemplo, en su Patente de Corso de El Semanal. A veces es tan súmamente chulo.... que me obliga a poner en duda que haya sido tan ""buen"" corresponsal de guerra como presume. No se porqué pero creo que es mucho mejor escritor de lo que fué como corresponsal.
Por cierto, leí el articulo que dedicó a Umbral.... y me hubiese gustado poder pegarle un buen par de hostias al señor Reverte. Por mucho que le admiro, y por muchos motivos que Arturo pudiese tener contra Umbral, humillarlo y pisotearlo hasta el punto que lo hizo en aquel escrito en mi opinión es, literalmente, indigno.
6 Octubre 2010 | 12:58 PM