vinieron de dentro de....
Ahora es un autor reconocido y sofisticado, aplaudido en los grandes festivales y aceptado por la élite cultural.
Pero hubo un tiempo en el que cronenberg era un pervertido explorador de fluidos corporales con significado, un visionario de los procesos orgánicos, un profeta de la Nueva Carne disfrazado de director de pelis de terror guarrindongas y casi amateurs.
Pero ya entonces david Cronenberg era un autor.
"Vinieron de dentro de...." es ni más ni menos que de 1975. Y yo todavía no la había visto cuando admiro tanto a este canadiense enfermizo.
Y lo curioso es que "Vinieron...." tienen los defectos típicos de un director primerizo que según propia confesión aprendió a dirigir de forma autodidacta.Pero esos defectos forman parte de su encanto, y resulta apasionante ver que entre la tosquedad de esta peli y la sublime sofisticación de pelis como "Inseparables" o "Crash" laten las mismas obsesiones y la misma mente inquisitiva.Un autor total.
La peli, claro, me ha gustado mucho como muestra de las obsesiones cronenbergianas sobre el cuerpo como territorio para la metáfora psicosocial(en este sentido su gran película me sigue pareciendo "Cromosoma 3"), pero lo que convierte "Vinieron de dentro de...." en una experiencia desasosegante es su condición de cine visionario y terriblemente profético, todo un anuncio del SIDA antes del SIDA, una reaccionaria fantasía sobre los excesos de la libertad sexual.¿Cómo interpretar que el asquerosos parásito que infecta a los protagonistas sea definido como una mezcla entre un afrodisiaco y una enfermedad venerea?Cronenberg, ideologicamente siempre en el peligroso filo en el que siempre está el buen cine fantástico, lejos de las complacientes certidumbres morales del plomizo cine social, ofrece aquí un discurso incómodo, pesimista y desencantado, una paranoica mirada a una sociedad hecha sobre falsas seguridades pero que puede verse asolada en cualquier momento por las únicas fuerzas revolucionarias con el verdadero poder de cambiarlo todo; la enfermedad y los instintos.
Cine de tripas con altura conceptual, bichos con carga ideológica, la sangre y las vísceras como vias de conocimiento.
Joder cómo me gusta el cine de david Cronenberg.

javier-caspito dijo
Yp no le pillo el punto a cronenberg, por más que lo intento.
6 Octubre 2011 | 12:37 PM