crank II. alto voltaje
En un momento de Crank II, alto voltaje, un personaje dice algo así como:"soy ciujano cardiovascular.Bueno, lo era antes de que me retiraran la licencia por hacerle una operación de rejuvenecimiento vaginal a mi mujer en el sotano".
Queda claro que estamos ante una peli para gourmets.
Porque si ya la primera parte era una celebración de lo absurdo aplicado al agonizante cine de acción contemporaneo, una generosa ración de oligofrenia a mil revoluciones por minuto, con hallazgos visuales demoledores y un guión que llevaba al típico action heroe al terreno de la chulería autoconsciente y deconstruida, gracias al gran jason Stahman, un tipo cool que sabe en que clase de fregado se ha metido.
Pues bien, la segunda parte está más loca todavía.
Chistes racistas, misoginia, violencia gratuita, ruptura de cualquier ortodoxia narrativa, y todo aquello que cualquier espectador quiere ver; sangre, tetas, chorradas y golpes.
Y todo ello con un montaje sincopado, una total ausencia de escrúpulos y de decencia, una espiral alucinógena cuyo ¿chiste? más salvaje consiste en una bala perdida que le vuela la cabeza a un pobre hombre que sobrevivió a la orgía de muerte de la primera parte, punteada con un vómito sobre la pantalla y sobre los espectadores desprevenidos.
Esto es lo que hay; diversión epidérmica no apta para personas cuerdas o los que piensen que esto del cine tiene que ser algo ejemplarizante o didáctico.Diversión extrema, cine de arte y ensayo para politoxicómanos, cine basura con clase, una descarga de anfetaminas lúcidas, con sus dosis de gore y freakismo(dios mio, esa cabeza conservada viva en un acuario¡¡) que demuestran que sus autores, neveldine y taylor, son dos francotiradores del aburrimiento y la corrección.
Que dos de los momentos que rompen la ¿narrativa? de la película sean versiones gráficas del FUCK YOU o la inesperada aparición del personaje interpretado por stahman en un programa de la tele en el que descubrimos que su madre es....geri halliwell, la spice girl trash, demuestra la clase de película ante la que estamos.
Y es que el hecho de que las dos partes de Crank no sean de culto absoluto y sus directores venerados ahora que los viejos bárbaros como james cameron hacen senilidades como "Avatar", demuestra que nos estamos volviendo todos una panda de maricones.