Publicidad:
Terra
La Coctelera

quèraroestodo

13 Febrero 2012

corazones en la atlántida

Hay muchos escritores dentro de Stephen King. El que todos conocéis, el popular maestro del terror, el que se definió a sí mismo como el equivalente literario del big mac(lo cual me pareció una forma de ensalzar el big mac).
Pero luego hay otro, el que aspira a ser aceptado como un gran novelista americano, el que sin renegar de lo que es, parece necesitado de respeto crítico. Posiblemente él mismo reflejó este sentimiento en Misery, novela que puede ser leída en clave de autoanálisis de un autor atrapado por las exigencias de un público y un mercado editorial que no le dejan ir más allá de unos márgenes muy estrechos.
Yo lo tengo muy claro; King no necesita demostrar nada. Es un grandioso novelista. Si es o no un grandioso escritor, me parece que no tengo conocimientos suficientes de literatura para valorarlo. Pero tengo claro un posible punto débil de King; nunca he podido releer sus novelas.
En cualquier caso llevo muchos años defendiéndole como para no poder permitirme darle un tirón de orejas de vez en cuando.
Pero hablemos de “Corazones en la Atlántida”.He aquí un ejemplo de los dos stephen kings conviviendo, no siempre en armonía, en una misma novela.
A través de varios relatos, King sigue a varios personajes desde 1960 durante unos cuarenta años, en los que el bueno de Stephen vuelve a demostrar sus diábolicas dotes como narrador, como contador de historias, y al mismo tiempo parece estar pasando por el examen de demostrar que también puede acercarse a Los Grandes Temas de la Narrativa Estadounidense Contemporánea. En este caso, la Guerra de Vietnam.
Pero lo hace desde su perspectiva, a medio camino entre lo fantástico y lo sentimental( hay una gran melancolía en la obra de King), evocando el que en el fondo es uno de sus temas recurrentes; la muerte de la infancia.
También, como hombre lúcido que ha pasado sus temporadas en el infierno, King busca en los pliegues de la Arcadia estadounidense para buscar sus puntos débiles, su oscuridad, la imposibilidad de mantener la inocencia y la integridad. Y lo hace mostrando el desencanto vital(algo tópico, tal vez), de la generación que fue joven en los 60, que combatió en vietnam y que perdió toda esperanza en cambiar el mundo. Hay mucha amargura en “Corazones en la Atlántida”, pero King ama a sus personajes, les perdona sus pecados y les concede el frágil consuelo de volver a atisbar su infancia y su juventud, el tiempo en el que todo era posible, antes de que la Atlántida se hundiera y les convirtiera a todos en naúfragos.
A veces nos muestra esto con sutileza, a veces con trazo grueso, pero siempre desde la más elemental honestidad, la de quien se toma en serio las historias que cuenta y el sagrado deber de un narrador popular de dar más al lector la oportunidad de vivir otras vidas y otras experiencias. No, no te cambia la vida leer a King, pero te atrapa, te envuelve, te emociona, tal vez con los trucos de un viejo trilero que conoce muy bien su oficio.
Eso sí, un pequeño gran pero. El primer relato “Hampones con chaqueta amarilla” es estupendo, aunque me irrita la manía de King de meter con calzador en buena parte de su obra la mitología de la saga de “La torre oscura”, que nunca voy a leer pero que King parece considerar su obra magna en torno a la que giran el resto de su creación.
Pero yo paso de cualquier historia que necesite siete tomos para ser contada.

Por lo demás, no sé si “Corazones en la atlántida” es de lo mejor de su autor, pero sí es de lo bueno. Y para perezosos, hay una adaptación al cine que no está nada mal, aunque corta y cambia muchas cosas del libro.
Pues eso, que viva Stephen king.

servido por ignatus sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Mejor persona en público que en la intimidad,escéptico militante y ateo no practicante,políticamente al borde del ataque de nervios,desconfio de los dogmas,prefiero las ideas a las ideologías,me gusta al cine casi tanto como respirar y leer un poco menos,estoy orgulloso de mis amigos porque ellos son la evidencia de que algo bueno tengo que tener,me gano la vida como profesor de secundaria y a día de hoy me encanta mi trabajo.No tengo claro nada sobre casi todo,pero estoy dispuesto a aprender y siempre pienso que el otro puede tener razón.Bueno,casi siempre... Y como diría forrest gump:"y no tengo nada más que decir"

Fotos

ignatus todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Categorías

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera