MILDRED PIERCE.
Alguien tiene que decirlo. Esto de las series empieza a apestar. Vivimos en una burbuja de la ficción televisiva que debe terminar ya. Ahora cada serie debe ser prestigiosa, adorada por los fans y la crítica, recibida cada nueva temporada como un acontecimiento y la anulación de cada serie como una tragedia. Y por supuesto, la cantinela de que el mejor cine se está haciendo en televisión.
Yo añoro los tiempos de El equipo A o "V", cuando uno podía disfrutar de la tele como un entretenimiento ligero que no buscaba la militancia o el fervor crítico.
Dicho esto, me encanta True Blood, pero de Los soprano solo he visto un capítulo, y ninguno de Mad Men, The wire, Treme, A dos metros bajo tierra o Juego de Tronos. Sí, seguro que me estoy perdiendo cosas maravillosas, pero, maldita sea...hay demasiadas jodidas series y todas tienen miles te temporadas.
Aun así, decidí dar una oportunidad a Mildred Pierce, ya que es una miniserie de cinco capítulos, sale kate winslet, tiene cierta fama...
Pues bueno. La serie es portentosa en sus valores de producción. Todo está muy bien. La fotografía, vestuario, ambientación. HBO se ha gastado dinero, eso está claro, como también está claro que ha buscado casi de forma milimétrica crear un producto prestigiosa, hecho para ganar premios y conquistar el alma encallecida de los cinéfilos más exquisitos, los que nunca presumirían de haber visto el capítulo del Equipo A en el que sale Ana Obregón.
¿Consigue sus propósitos? El recibimiento entusiasta de la crítica a la serie así parece demostrarlo, pero yo no opino igual.
¿Cuál es mi problema con Mildred Pierce? Que no sé exactamente qué tipo de serie es o quiere ser. Retrato íntimo de una mujer en tiempos de crisis económica o culebrón sobre el éxito y la superación en medio de la Gran Depresión?Serie pretendidamente realista o ciencia ficción sentimental con una mujer más liberada que una heroina de Almodóvar que se liga al primer galán que se cruza en su camino?Todo o casi todo es arbitrario en Mildred Pierce, empezando por la propia Mildred Pierce, que a veces es una mujer de gran fortaleza, otras veces parece tonta y otras parece un putón verbenero. Lo mejor de la serie es cuando la trama se desata y acepta su propio delirio en el personaje de la hija, auténtica zorra bigger than life que en los últimos capítulos interpreta la bella Evan Rachel Wood plenamente consciente de que la trama es un desmadre disimulado bajo el ropaje del melodrama de época. Desde ese punto de vista se puede disfrutar de esta serie, más cercana a Danielle Stelle que a los dramas clásicos de Douglas Sirk. Lástima que la mayoría del tiempo todo el mundo se tome demasiado en serio lo que está haciendo, cuando lo verdaderamente serio de Mildred Pierce es el fantástico culo de la Rachel Wood.
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